Es habitual encontrar escombros de obra —ladrillo, hormigón, yeso, restos de reformas— abandonados en fincas rústicas, caminos rurales o cunetas, normalmente vertidos para evitar el coste de llevarlos a un punto limpio o gestor autorizado. Este tipo de residuo de construcción y demolición (RCD) también está sujeto a la normativa de residuos y no puede depositarse fuera de instalaciones autorizadas.
Los escombros alteran el terreno, pueden contener restos peligrosos (amianto, pinturas, disolventes) y suelen atraer más vertidos con el tiempo, ya que un punto con basura visible tiende a acumular más.
Haz una foto, anota o deja que el GPS registre la ubicación exacta, y añade el punto en el mapa de CampoLimpio. Si conoces a la propiedad de la finca o al ayuntamiento correspondiente, comunícaselo también directamente: el mapa complementa, no sustituye, esos cauces.